Ahora que llega el calor y se acerca el periodo de vacaciones conviene recordar la importancia de aplicar a diario el protector solar, más aún si piensas exponerte de forma directa, para evitar una quemadura solar. El post de hoy está dedicado a resolver todas las dudas que recibo en consulta y a través de mis redes sociales, acerca de los fotoprotectores.

Cada persona tiene un tipo de piel diferente y, además, cuanto más bajo sea tu fototipo (piel, ojos y cabellos claros) mayor SPF tendrás que utilizar. Es por ello que a la hora de decantarte por tu crema de sol ideal, te hagas con aquella más apropiada para ti. Veamos qué más debes saber a la hora de elegir tu crema fotoprotectora.

¿Qué significa SPF?

Son muchas personas que aún desconocen lo que significa “SPF”; también multitud quiénes se preguntan ¿qué significa la graduación que aparece en los botes de crema?

El Factor de Protección Solar (FPS o SPF en inglés) que aparece en tu crema solar nos indica el tiempo que nuestra piel puede estar expuesta a la radiación solar sin quemarse. Por ejemplo, si una persona tarda 2 ó 3 minutos en quemarse, una crema SPF 10 le hará resistir a la radiación solar sin quemarse entre 20 y 30 minutos.

El SPF varía en función de la cantidad de filtros utilizados. Existen 2 tipos de filtros solares: los químicos y los físicos. Los filtros químicos son los más utilizados. Absorben la radiación ultravioleta y la reemiten como radiación térmica. Los filtros físicos funcionan como un espejo, reflejando la radiación. Por ello, algunas cremas solares de este tipo dejan ese rastro blanco en la piel al aplicarlos. Son los más recomendado para las pieles infantiles y sensibles, porque producen menos reacción alérgica y su acción es inmediata.

Conviene recordar que el fotoprotector solar:

  • Ha de aplicarse todos los días del año, aunque esté lloviendo o esté nublado.
  • Que la radiación ultravioleta A es capaz de atravesar los cristales, por ello, si vas a estar expuesto a través de una ventana, también has de aplicarlo. Por ejemplo, a la hora de conducir.
  • Las cremas con filtros químicos han de aplicarse 30 minutos antes de la exposición solar, para que se activen.
  • Las cremas resistentes al agua o water resistant mantienen su eficacia durante 80 minutos, pero siempre es necesario reaplicar de forma constante tras los baños y tras sudar después de hacer ejercicio.

Características de un fotoprotector ideal

La exposición solar contribuye significativamente al envejecimiento y discromías de la piel como melasma, lentigos solares, manchas cutáneas, etc.

Además, uno de cada tres cánceres que se diagnostican en el mundo corresponde a un cáncer de piel. Éstos son datos que arrojan las estadísticas de la Skin Cancer

Por ello, la crema fotoprotectora ideal debe:

  • Ser fotoestable, de amplio espectro, es decir, que proteja frente a la radiación ultravioleta B y A (las regiones carcinogénicas del espectro solar).
  • Proteger frente a la radiación infrarroja (natural y artificial).
  • Proteger frente a la luz azul o visible que emiten los dispositivos electrónicos.
  • Ser resistente al agua.
  • Que la textura sea adecuada para mi tipo de piel.

Por lo tanto, un fotoprotector tópico debería contener además de los filtros fotoprotectores mencionados, agentes reparadores del ADN y compuestos antioxidantes, que protejan no solo frente a la radiación ultravioleta sino también protección frente a radiación visible e infrarroja (IR).

Además, es fundamental que el producto sea bien tolerado por la piel, con una formulación cosmética adecuada a cada tipo de piel: seca, normal, grasa, con acné o sensible.

Fotoprotector

Elige tu fotoprotector perfecto para tu tipo de piel

La variedad de cremas solares que encontrarás en las estanterías de los comercios, es -casi- infinita. Y, aparte de que puedas decantarte por el formato que más te guste (crema, spray, bruma, aceite, etc.) en función de la fácil aplicación, conviene saber que no todas las cremas van bien para todas las pieles. Por ello, sigue estas sencillas recomendaciones si tu piel tiene unas necesidades especiales:

  • PIEL CON TENDENCIA ACNEICA. Es muy importante, además de recurrir a un solar oil-free (o de base acuosa o gel), que sea NO COMEDOGÉNICO para evitar que se formen nuevas imperfecciones o granos.
  • PIEL SENSIBLE O ATÓPICA. Otra opción para este tipo de pieles es utilizar un fotoprotector que sólo contenga filtros minerales para evitar problemas de alergias.
  • PIELES CON TENDENCIA A MANCHAS. Recurrid a un solar específico para evitar y al mismo tiempo ayudar a atenuar manchas solares. Las mujeres embarazadas pueden hacerse con uno formulado específicamente para evitar las manchas de origen hormonal.
  • BEBÉS. la recomendación principal es NO exponerlos al sol; pero al salir a pasear debes protegerlos con el fotoprotector adecuado para su delicada piel. Éste debe contener sólo filtros físicos para evitar problemas de alergias o irritaciones, que crearán una pantalla física en su piel. Deben ser hipoalergénicos y sin perfumes, y por supuesto, ser SPF 50+.